viernes, 12 de diciembre de 2008

Destiles ardientes

Humeando pedazos de la noche
Despintando ondulaciones, con el bufón de ojos endiablados
Atinando la vibrante salvajada
Sin normas para colmillos
Tentado por el salto
Oculto en la maleza
Con las venas de mis sienes
Musitando inflamadas
Sin coherencia ni pudores
Drenando sin pausa
Con la gratificante sensación
Que da la primera vez
Hasta ahogar la curiosidad
Para correr tierra adentro
Deslizarse en la oscuridad
Que abraza y camufla

2 comentarios:

Roberto Esmoris Lara dijo...

La tierra que no cobija, entierra;
La mata que no te oculta, mata.
Los batallones del agua
desfilan en las cañadas.

Abrazo, hermano

Anónimo dijo...

hijo del demonio, escondé los colmillos! debés estar rabioso destilando alcohol...no cambiás más rata cruel.
beso abajo del agua.